Por circunstancias personales, era el primer vaije que podíamos hacer en familia después de un tiempo, así que para Andorra que nos fuimos, concretamente a la estación de Grandvalira.
Tuvimos muy buen tiempo (eso sí, mucho frío). La nieve genial, tanto en cantidad como en calidad, y además pocas colas en pistas. Sorprendente! Eso sí, el segundo día de ski (el día 1) hubo un apagón eléctrico que hizo que se pararan todos los remontes del secotor Grau Roig durante una hora y media y que nos obligó a tener que esperar hasta que se volvieron a poner en marcha.


